“Me dijo que estaban todo bien, que era mentira y me fui tranquilo”, dijo Mariano en la charla con Catalina.
Y agregó: “Creo en mi papá hasta que la Justicia me demuestre lo contrario”.
Lo cierto es que del adelanto también se exhibió la siguiente apreciación: “Los periodistas tienen que tener cuidado y respeto con lo que dicen. Detrás de esto hay una familia”.
Primiciasya
Nota completa de Clarín