En el cielo y en la tierra. Frank tenía la cabeza puesta siempre en el espacio, en las estrellas, pero Fernando estaba fuertemente amarrado a sus raíces. Era raro el verano que no aparecía por Toral de los Vados una buena temporada y se tomaba a diario un café en el bar de la estación con sus amigos. Era el pueblo de su familia paterna, pero parecía el suyo propio. Lo mismo que la aldea gallega de Coiñas, en Samos, donde había nacido su abuelo paterno.

En junio del 2002. Fernando, Frank, Caldeiro, estuvo a punto de hacer realidad su sueño, pero una grave y prolongada enfermedad malogró sus posibilidades ciertas de participar en una misión de la Nasa con destino a la estación internacional Alfa. Frank falleció el pasado sábado en Houston a los 51 años, consciente ya desde hace tiempo de que no podría cumplir su anhelo de convertirse en el primer astronauta argentino, de origen berciano, leonés, gallego.